Un corazón de tiza en la pared: Pintando los parques


Un corazón de tiza en la pared: Pintando los parques
Hace unos días, me entristecía enterarme de que a una mamá y a su peque les habían reprendido por permitir que el pequeño pintase con tiza en el suelo de la calle. Nosotros hace tiempo que decidimos "tomar" los espacios urbanos tan necesarios, que creíamos robados, para la infancia. El pedagogo italiano Francesco Tonucci (al que admiramos enormemente) en su libro "La ciudad de los niños" defiende que las ciudades no son mejores y más seguras porque no hay más niños en sus calles.

Hoy día en las ciudades no se puede jugar por las calles atestadas de coches, tan solo quedan los parques y ni siquiera en estos se puede hacer uso libremente de todo el espacio. Las praderas están valladas, los únicos que parecen con derecho a usarlas son los perros (dejando atrás en muchos casos su olorosa y pegajosa huella), los bancos reservados a que los adultos se sienten y las plazas plagadas con carteles de prohibido jugar a la pelota. Así que en casa terminamos por revelarnos y decidimos tomar la ciudad para los niños. Pisamos las praderas (especialmente cuando en verano están puestos los aspersores), ocupamos los bancos para jugar a las comiditas o a pociones con agua, palos, hojas y terrones de barro, y por supuesto, sí, nos bajamos las tizas para pintar con ellas.

Cualquier pradera es buena para refrescarse un poco en un día caluroso

Jugamos a pociones en los bancos del parque, eso si, luego lo dejamos todo relímpio

Cuando sacamos las tizas se produce algo mágico. Poco a poco empiezan a acercarse todos los niños del parque y este se transforma; el ritmo cambia y el tiempo se detiene. Los pequeños cesan en sus carreras y el color empieza a invadir el ambiente y los corazones. Muchos adultos, padres y abuelos, se animan a bajar a la altura de los pequeños y soltarse a dibujar. Tras los primeros "mira Pepito, un sol", o un pájaro o una flor, se puede observar cómo estos adultos se abandonan al uso de las tizas y no hay diferencia entre grandes y pequeños, todos tienen esa mirada libre y concentrada, llena del placer de sentir lo que hacen. Por un instante todos somos niños y jugamos, Jugamos de verdad, a cambiar el mundo y llenarlo de color. Nadie debería privar a grandes y pequeños de una experiencia así. 

Estas obras de arte efímero no hacen daño a nada ni a nadie, tan solo hay que tener la precaución de que no se pinte donde las personas se puedan manchar o limpiarlo al terminar (es divertido ver cómo se lo pasan los enanos toallita en mano dejando el parque reluciente) Es posible que a algunas personas les moleste. Curiosamente, estas personas que se quejan por el colorido no suelen ir protestando por la mugre gris de la polución del tráfico, de los humos tóxicos de las fábricas o de los cigarrillos que los niños no gastan pero cuyas consecuencias sufren a diario.

Enseñemos a nuestros hijos a cuidar las cosas, a usarlas con sentido y sobre todo, a disfrutar de la vida mientras lo hacen.


¿Qué te parece?, ¿Vosotros dejáis que los niños pinten en la calle?, ¿Te ha sido de utilidad?, No te olvides de dar a compartir o dejar algún comentario, si te ha gustado ;)

Si quieres mantenerte al tanto de todo lo que hacemos en ShikobaKids no te olvides de suscribirte a nuestro boletín, dar a "me gusta" en nuestra fanpage y seguirnos en twiter.
* Os dejamos el link afiliado de las tizas que más nos gustan para pintar en la calle ;)





6 comentarios:

  1. Precioso y grande! Apoyo totalmente estas acciones maravillosas y reveladoras, ánimo para seguir y gracias por compartir esta experiencia, muy motivadora

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias a ti por tus hermosas palabras Ludmila!

      Eliminar
  2. Me ha encantado, voy a bajar las tizas al parque, a ver si se produce la magia

    ResponderEliminar
  3. Uy!!! Nosotras siempre vamos con tizas!!! Y en casa, en el patio pintamos a menudo!!! El día que descubrí las tizas gordas... Fui muy feliz jajaja

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jejeje Rebeca veo que eres de las nuestras, nosotros también fuimos muy felices cuando descubrimos las tizas gordas!!!

      Eliminar